vuelok

Todo camino empieza con un primer paso, y mi aventura por Nueva Zelanda empezó por atravesar más de 19.000 Km a base de coger tres vuelos seguidos. Un Jet Lag de medidas épicas que comenzó con un vuelo Barcelona-Amsterdam en el que alguien me quitó el candando de mi mochila (supongo que para hacer un control de equipaje) y no me lo devolvió jamás.

A raíz de ese percance y antes de subir al primero de mis dos vuelos con Malaysian Airlines me vi obligado a deshacer toooda mi mochila para comprobar que no me hubiesen metido en ella nada ilegal.¡Gracias Vueling!

Con Malaysian Airlines de camino a Auckland todo genial, me dieron de comer como si no hubiera un mañana y me atendieron super bien. Además el avión no desapareció, cosa que también es de agradecer.

Al llegar a Auckland, exhausto y sin fuerzas, pasé los controles sin que me pidieran ni una de las cosas que te exigen para entrar con la Working Holiday Visa (de los que hablaremos más adelante). Y con una gran felicidad interior, porque mi cara de K.O por “vuelitis”, me fui a mi hostel.

¡Así empieza The Kiwi Adventure! Y ahora… ¡dentro vídeo!